Su influencia sobre los políticos, el poder económico y la capacidad de persuasión de las empresas transnacionales del tabaco, unido a la habilidad escurridiza de la mayoría de los diputados al Congreso de trasladarse de un partido a otro y a sus imperiosas necesidades de aumentar sus sueldos y dietas, se ha demostrado nuevamente al promulgar la ley antievasión.
Aunque resulte repetitivo, debo recordar que en octubre de 2010 publiqué varios artículos referentes a la decisión de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad que, decía entonces, basados rigurosamente en la letra muerta de la Ley y muy puntillosos para aplicarla en ese caso, declararon con lugar el recurso que, argumentando supuesta doble tributación, interpuso una empresa tabacalera extranjera que opera en Guatemala, para dejar de pagar Q184 millones de impuestos al año, de los cuales Q18 millones se destinaban al Ministerio de Salud.
Reitero: los que a la sazón integraban la CC, presididos por el magistrado Alejandro Maldonado Aguirre –reelegido para un tercer período–, con muy apegados ceñidos a la Ley, ciertamente, pero sin conciencia social y moral obviaron los daños que causa fumar cigarrillos, además de ignorar que el Estado debe atender la precaria salud de los adictos más pobres, porque, al fin y al cabo, esos ilustres togados no requieren de los servicios públicos, en vista de que su sueldo mensual es o era de Q72,716, sin incluir gastos de representación y otros beneficios, además de que cada uno de ellos tiene derecho a utilizar Q300 mil al año en gastos médicos.
Traigo a colación esos datos, otra vez, porque ahora la mayoría de los legisladores incluyeron una cantidad insignificante, casi irrisoria, en concepto de impuestos al tabaco, en la citada normativa, insuficiente para reparar los daños ocasionados por las enfermedades derivadas del tabaquismo.
Se podría suponer que los legisladores desconocen esos graves trastornos patológicos que llegan a causar la muerte de los fumadores si no son tratados a tiempo, o posiblemente son tan atrasados que ignoran que ese vicio provoca cáncer en los pulmones, el páncreas, los genitales y otros órganos del cuerpo humano, o simplemente sí tienen ligeros conocimientos acerca de los mortales efectos de la nicotina y otros elementos químicos componentes de los cigarrillos, pero nadie podría jurar que no fueron sobornados por los empresarios del sector tabacalero, tan críticos, como sus pares de otros gremios patronales, contra la corrupción.
Como en Guatemala no se lleva un registro o estadísticas confiables respecto de la mortalidad causada por el consumo de cigarrillos, acudo a informes de la Organización Mundial de la Salud, que indican que 6 millones de personas mueren anualmente en el planeta a causa del tabaquismo, de los cuales el 10% está conformado por fumadores pasivos y el 80 % de esos fallecimientos ocurren en países con ingresos medios o bajos, como Guatemala. ¿Satisfechos, diputados/as?
(El reportero Romualdo Tishudo pregunta a un congresista:-¿Sabe usted los daños que causa fumar cigarrillos? El parlamentario responde:-Lo ignoro o finjo ignorarlo).
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Comentarios
El daño, ni que discutirlo pues por tal motivo de haber fumado soy un inválido, que los Q2,827 de jubilación, apenas me alcanza para las medicinas que hay que aspirar, pues no las cubre el Hospital Militar por falta de presupuesto.
La esperanza de que haya medicinas para los hospitales por tal motivo es aplicando el principio que el que vende el mal, proporciona la cura.
Otra ayudadita para que abunde el dinero es que algún día llegue un presidente que logre que los funcionarios no pueden ganar mas de 10 salarios mínimos y entre gastros de respresentación y víaticos no exceda 5 salarios mínimos.
¡Soñar no cuesta!.
Wilde.
La industria de los cigarros (tabaco) muestra algo importante con respecto a las drogas... si se legalizan las drogas imagien los daños que causarian en la población igual que hace el alcohol (ver cifras de estadisticas de muertes por alcohol). Lo que si se debe hacer es legalizar la distribución de las drogas, así cualquira podría transportar la droga sin ser penalizdo...esto tendría como resultado que las drogas ya no serían negocio tan rentable para los narcotraficante s lo cual les quitaría "el monopolio"...de ahí los elevados precios de la droga. Legalizando la distribución (no el consumo) el narcotráfico deja de ser negocio "REDONDO".
Disculpe don Eduardo Villataro por escribir de las drogas en este artículo sobre el tabaquismo y las "transas" de los "ilustres", es que me parece un buen ejemplo para comparar con las drogas "fuertes", que no son solo negocio para los narcos sino tambien para muchos otros... que bien ejemplifica aquí en su articulo.
Drogas legales se encuentran en las propias viviendas, son los licores, tranquilizantes y entre otros el cigarro. Hay una bebida que le llaman VINO FAROLAZO, hay exbebedores que dan testimonio que los consumidores de este brebaje se les va cayendo la piel. La venta de licores, cerveza, tranquilizantes y cigarrillos llenan de billetes los bolsillos de los propietarios de estas fabricas mientras la gente que lo consume mueren de diferentes enfermedades. Hace años LA CERVECERIA SACABA UN ANUNCIO donde aparecia un joven bebiendo con un letrero que decia : SOY JOVEN... PUEDO . Las instalaciones de las fabricas de licores son bendecidas por Curas y muchos de los propietarios FINANCIAN CAMPAÑAS ELECTORALES.